Se dice que fue un conocido bar de la localidad de El Albujón, el
“Pedrín” quien inventó el asiático. Puede ser cierto, o no, pero fama
tienen los que allí preparan, sin desmerecer a los de casi cualquier bar
o cafetería castiza de Cartagena.
Pero… ¿qué es un Asiático? Básicamente, un café con leche condensada,
y algo más. Para empezar a preparar algo en condiciones, se necesitan
los tradicionales vasos cartageneros, llamados “campanas”, por su
evidente forma de campana invertida. La campana, originalmente, era un
vaso para servir vino, y de hecho, era una medida de vino. Tú entrabas a
un bar y podías pedirte un “chato” o una “campana” de vino. Hasta que
un buen día, quien ideó el “asiático” empleó ese vaso para su
elaboración.
Cojamos pues una campana, y pongamos leche condensada hasta la primera
marca de la misma, aproximadamente un dedo o dedo y medio. A
continuación, medio dedo de brandy, y otro tanto de Licor 43. Se
completa con café, se vaporiza o no, según el gusto, y por último se le
pone una cortecica de limón, un par de granos de café, y se espolvorea
con un poco de canela. Resultado, un aromático café, capaz de reanimarte
del más recalcitrante catarro, o de hacerte entrar en calor una fría y
húmeda mañana de invierno.
Sin vaporizar |
Vaporizado |
(Historia y fotografías obtenidas de www.mediatripa.com/blog)
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